Hace tiempo, escribí sobre la discriminación auditiva de 2 sonidos vocálicos difíciles de distinguir por los hispanohablantes: la e y la i. Varios meses y varios phonics después, os voy a proponer más ejercicios de discriminación que se pueden trabajar con los alumnos para que se vayan acostumbrando a reconocerlos.
Entre los fonemas vocálicos podemos centrarnos en la discriminación entre la a y la u, y en un segundo momento añadiremos la o. Es importante elegir palabras cortas e 3 o 4 letras con solamente una vocal para que nuestros alumnos no se confundan. Es decir: cat, cut, cot, o pat, put y pot.
Otros sonidos vocálicos que trabajamos este año han sido la i y el digraph ee, para que los niños se den cuenta que la primera es una ‘i corta’ y la segunda es una ‘i larga’. Si acompañáis las palabras con el movimiento de las dos manos, acercándose o alejándose según qué sonido tengan, les ayudaréis a fijarse aún más en la diferencia. Por ejemplo: sheep (alejamos las manos) y ship (las acercamos) o beet y bit, feet y fit, etc.
Finalmente, estos últimos días vimos el digraph oo que también se puede pronunciar alargando o acortando el sonido como en moon /ˈmuːn/ o en hook /ˈhʊk/. Otra vez usamos las manos para subrayar cuál es la ‘u larga’ y cuál es la ‘u corta’, cuando pronunciamos las palabras, para ayudar a los peques a captar mejor la diversidad. Otras palabras con /uː/ (la ‘u larga’) son broom, spoon, food, mientras que algunas palabras con /ʊ/ (la ‘u corta’) son cook, foot, book, etc.

Entre los sonidos consonánticos, obviamente hemos trabajado la b y la v, los cuales son dos fonemas que en castellano se solapan, creando problemas a la hora de escribir en los dos idiomas. Finalmente, los últimos fonemas que vimos fueron la w y g que también son problemáticos, pero, en este caso, a la hora de pronunciarlos: muchos niños cuando leen la palabra wood en voz alta, lo pronuncian good. Hay que insistirles bastante en cómo tienen que posicionar los labios y, si nada funziona, siempre se le puede aportar el ejemplo de Huelva o huevo, para que lo entiendan.
Pero… ¿Cómo los trabajamos? Fácil. De momento, al ser niños de 3º de infantil que no tienen que escribir, me concentro solo en los aspectos auditivos y visuales. Uso vasos de papel muy monos, que suelo comprar en el Tiger, a los cuales aplico una etiqueta blanca. En la etiqueta escribo las letras bien grandes, tanto en mayúsculas como en minúsculas, y también dibujo una o dos imágenes de palabras que contienen ese mismo sonido. Como podéis apreciar en la foto, además, uso pompones de vario tipo: estos son navideños, pero también tengo para los días laborales :o)
Las dinámicas que uso son dos: la primera consiste en sentar a 2 niños (o 3 según el número de vasos) frente a los demás. Estos 2 mantienen los vasos bien visibles para que sus compañeros, los cuales tienen que estar sentados también, una vez distribuido un pompón a cada uno, al escuchar la palabra, se levanten y depositen sus pompones en el vaso correcto. En la segunda dinámica no uso pompones, sino que divido la clase en 2 grupos y los siento uno frente al otro. Voy alternando palabras que contienen el sonido que quiero trabajar con otras que no lo tienen y los niños, cuando escuchan el fonema elegido para esa sesión, tienen que cambiarse de sitio con el de enfrente. No es nada más que una adaptación del juego ‘Change places if…’ y que he podido aprovechar solamente con los niños de 5 años, porque, al parecer, los de 4 no están dispuestos a dejar sus asientos bajo ningún concepto 😀
¡Qué paséis unas felices fiestas!
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Llevaba tiempo queriendo escribir este post sobre ‘readers’ puesto que uno de los pilares del aprendizaje (como os explicaré en mi próximo libro) es la lectura, aunque vivamos en una época algo complicada en relación a este tema. Como sabréis la lectura es la fuente número 1 de acceso independiente al saber, y no es casualidad que los primeros años de la educación obligatoria están volcados al aprendizaje de esta habilidad o ‘skill’. El dominio de cualquier idioma, materno y non, después de un primer acercamiento hecho de escucha y habla, pasa por el aprendizaje, el uso y la práctica de nuevas palabras, o vocabulario, y expresiones gramaticales.
En la enseñanza del inglés como segundo idioma, ESL, (o Foreign Language, EFL) además del manual escolar de gramática y vocabulario, es fundamental, a mi parecer, usar lecturas graduadas por diferentes razones:
Yo personalmente suelo usarlos bastante, a partir de segundo/tercero de primaria si mis alumnos atienden a un colegio bilingüe o a partir de cuarto/quinto de primaria en caso de estudiantes que atiendan colegios no bilingües, porque siempre llega un momento en el que los temas de conversación empiezan a ser los mismos y en segundo lugar para evitar pasarme la hora traduciendo* lo que no saben expresar cuando quiero trabajar sus ‘speaking skills’.
Pero lo más importante es que dependiendo del nivel, proponen temas que coinciden con los manuales escolares de inglés, sociales y naturales, y por lo tanto se convierten en una herramienta más de afianzamiento del idioma.
¿Cómo lo hago yo? Al ser mi grupito muy vivaz, de momento, para que me hagan caso durante más de 8 segundos, estoy usando los libros Read and See de Jolly Phonics. Son pequeños libros donde aparecen palabras seguidas por una solapa que solamente levanto una vez que los niños han adivinado qué palabra acaban de oír, debajo hay la imagen correspondiente a la palabra pronunciada. Es un truco que les mantiene atentos por el efecto sorpresa que siempre funciona con los más pequeños, y, gracias a esa atención que prestan de forma natural, aprenden.

1) A principio de mes, cuando llegamos a 3/4 sonidos, empezamos a practicar el reconocimiento auditivo y visual con una actividad bastante divertida: les dividí en 3 filas, y tenían que saltar, desde detrás de una línea de celo (que se empeñaron en quitar a los 2 segundos de verla) encima de la carta con la letra correspondiente al chant, o al gesto asociado al chant, que les iba indicando.
mocionante’ se puede posicionar a un alumno en el centro del círculo para que robe el sitio a los que se tienen que levantar. Finalmente, para que todos los alumnos manejen más de un sonido en la misma actividad, hay que para el juego unos instantes para que cada uno pase su carta al compañero de al lado.
3) La tercera actividad fue la de los pompones: para fomentar la conciencia fonológica aquí ya directamente empezamos con las las palabras de las que tenían que reconocer el primer sonido: 6 niños mantienen los vasos de papel enseñando la letra y el dibujo que lleva cada uno a los demás; los 4 niños restantes se sientan en frente y cogen un pompón cada uno. Yo enseño una carta y digo la palabra correspondiente, por ejemplo, net. Entonces los niños con los pompones se levantan para ir a ponerlos en el vaso con la Nn.
El primer fonema del primer grupo es, como os habréis enterado por las fotos, /s/. Al principio de la primera sesión les conté la historia que acompaña la ficha para colorear que viene en el manual del profesor. Es muy, muy cortita pero al mismo tiempo muy útil para captar su atención y presentarles el sonido. A seguir escuchamos y cantamos el chant un par de veces y les animé a que moviesen la mano como si estuvieran escribiendo una S en el aire (es el movimiento asociado a este fonema).
En la segunda sesión, después de cantar el chant y acompañarlo con el gesto asociado, hicimos primero un juego de discriminación auditiva en el que puse en el centro del círculo una gran serpiente y distribuí a cada niño un par de cartas con unas imágenes. Cada uno, en turnos, tenían que enseñar su carta a los demás y si el nombre del objeto representado en ella empezaba con /s/ tenían que ponerla encima de la serpiente, en caso contrario se la quedaban. Por lo visto, aunque esta actividad parezca muy sencilla, os puedo asegurar que para ellos no es tan inmediato oír y darse cuenta de si el sonido está o no, lo cual, en mi opinión, justifica aún más el uso de un método fonético sintético para enseñar un idioma.

